Directora de colegio Piedrabuena de Río Grande: «Estamos atados con alambre»

La extensísima misiva firmada por la profesora Jil Mandujano dio mucho que hablar, donde expuso en detalle preocupantes situaciones de larga data que se vienen denunciando ante los ministerios y organismos competentes.

Mucho movimiento y repercusión tuvo en Tierra del Fuego una carta redactada días atrás por la directora del Colegio provincial Comandante Luis Piedrabuena de Río Grande, en función de plantear toda una serie de falencias que imperan en la institución, problema de larga data, y emplazó al gobernador Gustavo Melella y la ministra de Educación Analía Cubino a tomar cartas en el asunto, por verse seriamente comprometido el normal y seguro dictado de clases.

 

«Me dirijo a ustedes con la finalidad de poder expresar la frustración, el malestar y el dolor de haber dado por terminado un ciclo escolar con una escuela “atada con alambres” y no lo digo solamente por los múltiples problemas en cuanto a infraestructura se refiere, sino también por la desidia que puedo observar de aquellos que tienen en sus manos la capacidad de solucionar no solo estos problemas sino muchos otros», arranca la carta firmada por la profesora Susan Jil Mandujano.

 

La docente y directiva se explayó ampliamente sobre toda una gama de inconvenientes que aquejan a la escuela, y expusó que se remitieron » numerosas notas a la Dirección Provincial de Servicios de Mantenimiento y Apoyo Zona Norte y Centro», para dar parte de la situación.

 

«Terminamos un 2021 sin Gimnasio, pero no solo fue el gimnasio, terminamos con baños en muy malas condiciones, no solo los que corresponden a los estudiantes, sino también al de los docentes, personal POMyS, preceptores/as, personal de la administración», se lamentó.

 

Jil Mandujano añadió en su escrito que «no solo no funcionaba la luz del baño, o el botón de la mochila, o había alguna pérdida de agua», sino que en algunos casos fue incluso necesario «llenar la mochila del inodoro con un balde con agua antes de hacer uso del mismo».

 

 

«Se hicieron las solicitudes de arreglo en varias oportunidades, mediante nota y llamados telefónicos, en algunas oportunidades se logró que el personal de la Dirección se acercara al colegio pero, lo “precario del arreglo”, hacía que el mismo tuviera una duración de corto plazo. Así terminamos con ventanas que nunca se pudieron abrir o nunca se pudieron cerrar correctamente, puertas rotas durante meses, con picaportes en mal funcionamiento, con tornillos fuera de lugar, tubos de luz que se desprendían continuamente del techo y colgaban a mitad del salón«, aseguró.

 

«TERMINAMOS UN 2021 SIN CALEFACCION», INDICÓ

La directora del Comandante Piedrabuena dijo que «llama la atención que al 17 de diciembre hay cuatro aulas sin poder ser utilizadas desde febrero», y graficó que la mitad de un ala está «sin calefacción, paredes rotas y para completar el cuadro, un plástico hizo las veces de “cortina” para impedir el acceso a ese sector de toda persona ajena a la obra de refacción que allí se realizaba.

 

«La Caldera del colegio tiene 37 años de funcionamiento, sin haber recibido el mantenimiento requerido por el uso, al igual que las ventanas que son de madera. Las rejas que las protegen, corroídas por el óxido, puertas de emergencia que estuvieron durante dos años y medio clausuradas, y todas con necesidad de realizarles un mantenimiento.

 

La profesora aclaró que su intención «no es quedarse en la queja, o parada en el pesimismo, no sería un buen ejemplo para nadie», sino que es para aquellos que la lean y no pertenezcan o no formen parte de la cotidianeidad de la Gestión y de la vida institucional escolar «puedan comprender que cuando los que hemos elegido esta profesión y además llevar adelante un cargo de Gestión o de gobierno institucional, tenemos muy en claro que los procesos de aprendizaje que transitan nuestros estudiantes».

 

«Pueden ser innumerables los ejemplos de los problemas edilicios con los que lidiamos durante todo el año, pero que considero necesario poner en conocimiento de las familias de los estudiantes que forman parte de esta institución y de los que pasan a integrarla a partir del 2022. Terminamos un 2021 con espacios físicos necesarios para dar clases sin terminar y otros inhabilitados«, sentenció.

 

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