Industriales advierten por falta de mano de obra: la iniciativa pyme de formación

Entre las complicaciones que enfrenta la industria para sostener o incrementar sus niveles de crecimiento, una de las más serias es la falta de mano de obra calificada según afirman los empresarios. En este proceso jugaron un papel importante las sucesivas crisis macroeconómicas, la fuerte caída del período 2016-2019 al que se montó la pandemia y la falta de articulación del sector público con las empresas. Esto afecta principalmente a las pymes, que en muchos casos tomaron la decisión de abrir centros de formación en los lugares de trabajo o en coordinación con entidades.

Desde algunos sectores industriales califican a este tipo de dificultades como “problemas de crecimiento”, en el marco de una actividad que se mantiene 2,1% por encima de los niveles de diciembre pasado según Indec a pesar del freno que se materializó a partir de septiembre en los datos oficiales. El secretario del Comité Ejecutivo de la UIA, Miguel Rodríguez, dijo a BAE Negocios que si bien el reclamo más repetido es el de las restricciones de acceso a dólares para importar “es muy grave que no consigamos mano de obra calificada”.

De hecho, el director de Sinteplast recordó que el empleo registrado en la industria alcanzó los 1.160.000 puestos y quedó a solo 105.631 trabajadores de alcanzar el récord de octubre de 2013. “El desafío que tenemos es articular con el Estado cómo convertir los planes sociales, para alimentar la demanda de una actividad que ofrece buenas condiciones”, resaltó Rodríguez.

En los sectores con altos niveles de capacitación, la problemática empeora. El empresario de la Confederación Empresaria de la República Argentina (Cgera) y presidente de la Cámara Argentina de Industrias Ópticas y Afines (Cadioa), Norberto Fermani comentó: “Es muy difícil encontrar gente con las calificaciones adecuadas para integrarlos a la línea de producción, porque somos una industria muy tecnificada. Esto atraviesa a distintos rubros, principalmente los que dependemos o desarrollamos tecnología de punta”.

La respuesta en algunas fábricas fue impulsar centros de formación para abastecer al menos parcialmente la demanda de trabajadores. Es el caso que relata el gerente de la Cámara Industrial de Manufacturas del Cuero y Afines (Cima), Mauro Pallone: “Tenemos niveles de producción, en muchas empresas, al máximo de la capacidad instalada pero no podemos incrementar la productividad porque nos falta gente. Formar en este tipo de actividades intensivas requiere una curva de aprendizaje de al menos nueve meses para generar ciertas destrezas y acumulación de años para tener la velocidad que se necesita. Desde Cima pusimos en funcionamiento una escuela con la que queremos capacitar para 2023 unas 600 personas”.

Para Pallone hay una “multicausalidad” en la falta de mano de obra capacitada. “Perdimos mucha capacidad productiva entre 2016 y 2019, después vino la pandemia. En ese momento muchos se jubilaron o migraron a otras actividades, por lo que se perdió la cadena de reemplazo y la transferencia de los más experimentados a los jóvenes. Desde mediados de 2021 tenemos mayor demanda. Mucha mano de obra venía de otros países vecinos, que desplazaron a la local y con la devaluación muchos volvieron a su lugar de origen”.

Un caso muy interesante es el de la autopartista Felsim, que fabrica piezas plásticas inyectadas y pintadas para empresas del sector automotriz como Toyota, Ford y Volkswagen, entre otras. La compañía lanzó en julio un curso de tres meses sobre inyección de plástico, que tuvo su segunda edición en septiembre, con el apoyo del programa del gobierno bonaerense “Formar Trabajo” y el Centro de Formación Profesional N° 402 en el municipio de Esteban Echeverria, donde también reside la planta. La articulación pedagógica estuvo a cargo de la Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Nuria Marcovsky.

El dueño de Felsim y miembro de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (Enac), Ariel Saks, relató a BAE Negocios cómo se gestó el proyecto. “Comenzamos en julio con 12 alumnos internos en julio y para el segundo curso eran 21 de los cuales la gran mayoría eran vecinos del barrio. Aprender a usar una máquina inyectora no solo aumenta la empleabilidad de un posible operario para el rubro automotriz, sino que sirve para otras actividades. Nosotros tomamos ya a tres personas que además son las primeras 3 operarias mujeres de la fábrica”.

“La clave del futuro es que todos se animen a enseñar y a aprender. Tiene que generarse ese ambiente en todas las fábricas. Empodera mucho a las personas, siempre hay que ser humilde y estar dispuesto a aprender. Después está lo informal, que es el día a día. El año que viene queremos sumar un curso de pintura de plástico automotriz”.

 

Por otro lado, en la última visita que realizó el Ministro de Economía, Sergio Massa, a la sede de Cgera una de las propuestas que transmitió la entidad fue la posibilidad de coordinar mejor un proceso de capacitación de beneficiarios de planes sociales que otorga el Ministerio de Desarrollo Social.

“Las Industrias actualmente poseen las maquinarias y tecnologías que no existen en ningún centro de formación de ninguna índole. Debido al alto costo de estas son las empresas las que deben prestar sus máquinas para que el docente, que también debe aportar la empresa, capacite y forme a las personas de Potenciar Trabajo en los oficios que hoy resulta imposible conseguir en el marcado ya que luego de 4 años de políticas que no beneficiaron al sector industrial pyme, más 2 años de pandemia han llevado a que no se enseñe a persona alguna los requerimientos actuales de las pymes en materia laboral”, sostuvo Cgera ante Massa.

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