El optometrista barcelonés Juan Carlos Ondategui y la ingeniera de telecomunicación navarra Eva García crearon en 2016 Wivi Vision, un videojuego 3D que mide disfunciones oculares y provee terapias para ellas.

Casi un milagro, para los padres que luchan para poder poner límites al tiempo dedicado a los videojuegos y se preocupan cuando sus hijos tienen problemas en la vista. La terapia visual se ocupa de las dimensiones neural y psíquica de la cognición. Un ámbito en el que se especializan escasos profesionales y donde hay poca innovación comercial, pero que comprende disfunciones comunes como la ambliopía u ‘ojo vago’, de gran prevalencia en niños y corregida habitualmente con los conocidos parches, o la pérdida de visión lejana ocasionada por la elevada exposición a pantallas, a menudo confundida con la miopía».

«La principal necesidad de los profesionales era la de un mecanismo para medir con objetividad, tanto al evaluar como al observar los efectos de los ejercicios correctores», explica Ondategui a El País. Desarrollaron una plataforma, que para el usuario es un videojuego en 3D, con la que permiten a los optometristas seguir la evolución de las disfunciones y ofrecer terapia a los pacientes.

Videojuegos que curan

La innovación que han desarrollado, patentada, se centra en «utilizar inteligencia artificial para plantear entrenamientos de forma integrada», apunta García. También defienden ser pioneros en el empleo de un 3D inmersivo en terapia visual.

Wivi está presente en 30 espacios, ópticas en su mayoría, y facturó 100.000 euros en 2020, aunque sus fundadores auguran que las nuevas implantaciones les permitirán cerrar 2021 con unos ingresos de entre 500.000 y 800.000 euros. Se dirigen a grupos ópticos porque ven en ellos mayor volumen comercial que en las clínicas, y tienen contratos con dos importantes actores del sector, Natural Optics y Cione, que cuentan en total con 1.700 tiendas en España y Portugal.

Creadores de Wivi VisiónUn objetivo que se marcaron al comienzo fue el de acortar el tiempo de las terapias. Hoy, consiguen reducir los entre seis y ocho meses habituales a algo menos de tres. Wivi tiene 10 empleados, espera sus primeras ganancias para 2022 y ha recibido en aportes públicos y privados 2,5 millones de euros de financiación.