Se complicó la situación procesal del policía acusado de abuso sexual

El titular del Juzgado de Instrucción Nro 1 del Distrito Judicial Norte, Daniel Césari Hernández recibió los informes periciales referidos a los estudios psicológicos que ordenó que se le practicaran a la joven de 18 años de edad que denunció haber sido abusada sexualmente en un baño del Hospital Regional Río Grande, el pasado 21 de octubre y al policía que se encontraba desempeñando funciones de seguridad en el lugar, señalado por la chica como autor del hecho.

Como ya fuera informado, el agente César Carabajal, de 29 años de edad, quien prestaba regularmente servicios en la Comisaría 1era de Río Grande, fue denunciado por una joven que se presentó en horas de la tarde del 21 de octubre en la guardia del nosocomio por un problema de salud que incluyó la realización de un estudio de diagnóstico que debió retirar algunas horas más tarde. En su declaración ante el fiscal Jorge López Oribe, en la mañana del 22 de octubre, la denunciante dijo que el agente de Policía se le acercó e invitó a pasear por los pasillos, ofreciendo su intervención para que la atendieran más rápido. Dijo también que el uniformado en esa ocasión la besó y tocó en sus partes íntimas, retirándose ella del edificio. Cuando algunas horas más tarde regresó para obtener el resultado de los análisis, relató que el efectivo volvió a acercársele pero que ésta vez la condujo a un baño en donde la violó.

Según consta en la causa, la mujer habría aprovechado un momento en el que el hombre se alejó de ella, para escapar. Una vez en su casa llamó a referentes de agrupaciones que representan a víctimas de abuso sexual, quienes al día siguiente la acompañaron a radicar la denuncia ante la Fiscalía.

El mismo día de habérsele recepcionado la denuncia, el policía César Carabajal fue puesto en situación de disponibilidad, se le retiró el arma reglamentaria y fue detenido preventivamente. Al cumplirse los 10 días de prisión, cumplidos en un calabozo de la comisaría en la que prestaba servicios habitualmente, el magistrado Césari Hernández confirmó su procesamiento y dispuso que el policía fuera trasladado a la Unidad de Detención Nro 1, mientras continúa sustanciándose la causa.

Agravante, sobre agravante

Como si no fuera ya suficiéntemente compleja la situación procesal del policía César Carabajal, dado que el Código Penal Argentino prevé una pena de 8 a 20 años de cárcel cuando el abuso sexual “fuere cometido por personal perteneciente a las fuerzas policiales o de seguridad, en ocasión de sus funciones”, un nuevo dato aportado por la denunciante, lo compromete aún más.

La mujer sostuvo ante el juez Césari Hernández que su victimario la intimidó con su arma de fuego reglamentaria para que no gritara ni se resistiera a ser accedida carnalmente. También reveló ante los profesionales que le efectuaron la pericia psicológica que el hecho le produjo “dolor y repugnancia” y que sintió “mucho miedo cada vez que él tocaba su arma”.

Vale destacar que en oportunidad de prestar declaración indagatoria, César Carabajal admitió ante el juez Césari Hernández que tuvo relaciones sexuales con la chica en el baño del nosocomio, pero que las mismas fueron “plenamente consentidas”.

En cuanto a su permanencia en la Policía provincial, fuentes confiables indicaron que su exoneración es un hecho, independientemente del resultado al que se arribe en la causa judicial, por ser incompatible la conducta de Carabajal en momentos en que prestaba servicios, con las reglas internas de la institución.

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