Navegantes brasileños llevan seis meses varados en Ushuaia

Eduardo Zanella y Christina Amaral partieron a bordo del velero “Guga Buy” en noviembre del año pasado de Brasil, con el firme propósito de llegar hasta la zona del Canal Beagle para participar de una regata a velas que se realiza en el Cabo de Hornos. Pero nunca imaginaron que quedarían varados durante 6 meses en el Fin del Mundo.
A pesar de la paralización que los obliga a permanecer amarrados en el Club Asociación de Actividades Subacuáticas y Náuticas (AFASYN), se muestran optimistas. “Tuvimos suerte de quedar varados aquí en Ushuaia”, explica Eduardo, ya que consideró que “haber salido y que luego cerraran los puertos nos hubiese obligado a estar en altamar con mucha incertidumbre”, explicó en diálogo con el diario Del Fin Del Mundo.
Además Zanella se lamentó de la situación que está viviendo Brasil frente al Coronavirus, donde tiene una hija de 20 años que reside en Florianopolis.
Pese a las circunstancias que los obliga a no poder hacer lo que más aman, que es navegar, Zanella le quita dramatismo a la situación. “A pesar de todo acá en Ushuaia estamos muy bien, la gente es muy receptiva”, sostuvo.
En ese sentido no consideró el aislamiento un problema. “Nosotros estamos muy acostumbrados a estar aislados porque vivimos en un barco, lo que es muy difícil o no gusta tanto es estar varados sin posibilidad de navegar”. Si bien dijo extrañar el calor de su país, señaló también: “a mi me gusta mucho estar acá y creo que es un muy buen sitio para pasar la cuarentena”.
Por su parte Christina Amaral, también coincidió con su compañero de navegación. “Fue una suerte para nosotros haber quedado aquí”, sostuvo, frente a las circunstancias que se viven en otros lugares.
Amaral conduce una escuela de navegación a velas exclusivamente para mujeres en Brasil. Nosotros vinimos para hacer una regata al Cabo de Hornos, estuvimos en Puerto Williams y después vinimos a Ushuaia para comprar repuestos para el motor fuera de borda”.
“La idea y el proyecto era navegar por los canales de la zona. El 11 de marzo llegamos acá para hacer lo que teníamos pensado, comprar algunas cosas, y el día 15 de marzo, cuando ya teníamos los permisos para salir, de Prefectura, Aduana y todo, llegamos a Migraciones, para registrar la salida. En momentos que nos estaban atendiendo, y justo antes de sellar los pasaportes, el funcionario recibió una llamada telefónica, e inmediatamente se cayó el sistema. Ahí fue cuando nos informó que las fronteras habían sido cerradas producto del COVID y que no podíamos abandonar la Argentina”, explicó Amaral a EDFM.
Dijo que actualmente la Prefectura sólo los autoriza a navegar por la Bahía Ushuaia, sólo hasta la zona de las Islas Bridges. “Cuando uno vive en un velero, uno conoce muchos lugares aunque nunca uno permanece mucho tiempo en un mismo puerto. Siempre uno conoce nuevos lugares, cultura y gente distinta”, sostuvo.
Por último, Amaral dijo que “Ushuaia para mi es un lugar hermoso y encantador. Es la primera vez en mi vida que pasó un invierno y con nieve. Pero además hemos conocido mucha gente, hemos hecho amigos y hemos tenido ese apoyo emocional que nos ha ayudado mucho”.
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