En medio de la campaña electoral, el Gobierno lanzó el programa Servicio Cívico Voluntario para la capacitación y formación de jóvenes de 16 a 20 años en manos de la Gendarmería. La resolución 598/2019 del Ministerio de Seguridad generó polémica desde el primer momento que salió publicado en el Boletín Oficial porque puede implicar un primer paso a volver a la «colimba». Por el escándalo de la muerte del joven Omar Carrasco el 3 de marzo de 1994, el gobierno de Carlos Menem decretó el fin de servicio militar obligatorio.

La decisión de lanzar una prueba piloto de cuatro meses para integrar a jóvenes en «valores democráticos y republicanos» se interpretó desde algunos sectores como una forma de conquistar a un votante vinculado al discurso de mano dura. Los primeros en reaccionar fueron las organizaciones sociales y referentes de los Derechos Humanos.

El fiscal y el ex titular de la Procuraduría de Violencia Institucional, Félix Crous, habló de una «militarización de los niños» y resaltó que el «lugar de transmisión de valores es la familia, no la Gendarmería». María del Carmen Verdú, titular de la Correpi, dijo que el Gobierno busca «adoctrinar a los chicos pobres». El Nobel de la Paz, Adolfo Pèrez Esquivel, asegurò que «es una bomba de humo» y «será una colimba encubierta».

El regreso a la «colimba» reactivará el debate en plena campaña electoral y forzará a agrandar la grieta que hoy divide las aguas con la oposición. Igualmente hay que dejar en claro que hubo otros antecedentes en el país, más allá de los que resaltó el ministerio como Alemania y Francia. En 2002, la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Felipe Solá, intentó plantear una «colimba educativa» para chicos de 14 a 16 años que no estudiaban ni trabajaban. El proyecto fue descartado ante las fuertes críticas de sectores educativos y políticos. En 2010, la diva de la televisión, Susana Gimenez propuso la vuelta de la colimba para rescatar a los chicos del paco y de las calles.

Para el Gobierno «es un experimento», según declaró Bullrich, quien aclaró porque los chicos que no estudian ni trabajaran podrán elegirlo como una alternativa para «pensar que quieren hacer de sus vidas».

“El Gobierno busca adoctrinar a los chicos pobres”, dijo María del Carmen Verdú (Correpi)

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Al ser consultada sobre porque lo chicos elegirían ir, la funcionaria afirmó que «porque es voluntario y van a adquirir oficios. Las mamás van a impulsar mucho que vayan».

La Rosada estaba expectante de la reacción opositora. Incluso algún funcionario bromeó con el nombre del nuevo programa al referirse a la oposición: «Ellos no saben qué es servicio, qué es cívico, y qué es voluntario».